11 de julio, Razzmatazz 1.

- "Oye, que la moda soul que ha iniciado esa cantante de Londres parece que va para rato. Tenemos que crear un producto parecido para aprovechar el tirón."
- "Si, vamos a buscar una cantante que tenga una buena voz, que sea mona y rubia y que tenga aspecto de buena chica, no queremos problemas, que la discográfica de la otra intérprete no gana para sustos..."

No sabemos si el producto Duffy se inició así o no, pero es muy probable. La galesa parece perfecta para hacerle la competencia a la británica, pero la chica tiene cualidades para despuntar por sí sola sin necesitar comparaciones. Sí que es cierto que si no fuese por la moda iniciada por la Winehouse quizá el concepto Duffy como tal no existiría, pero la chica nos demostró a todos el viernes en un Razz 1 prácticamente lleno (y con un calor insoportable) que tiene cualidades de sobra para despuntar por sí sola sin necesidad de comparativas.

Derrochó simpatía (nos ofreció unas cuantas frases en castellano entre canción y canción) y uno a uno fue desgranando los temas de su escaso repertorio. Tan escaso que tuvo que recurrir a caras B de alguno de sus singles. Pero la chica cumple. Tiene una bonita voz que en directo gana enteros, y aunque es cierto que no se le ve muy suelta en el escenario, (parece muy tímida, balanceando todo el rato el micrófono con el cable y casi estática en la parte central del escenario) eso es algo que se arregla con unos cuantas giras más, porque la chica apunta maneras. Con el tiempo y una carrera bien encauzada podría convertirse en una dama de la canción, y el hecho de haberla comparado en sus inicios con la Winehouse quedará como una simple anécdota.

 

Ualah